Hace más de 500 años los países europeos más desarrollados estaban enfrascados en una competencia feroz, buscaban materias primas, rutas más rápidas para el comercio y también nuevos mercados. Con ello establecerán una supremacía económica y política sobre el mundo conocido y por conocer.
El 12 de octubre de 1492 marca el fin de un desarrollo independiente de los pueblos y naciones de nuestra América. El 13 de agosto de 1521 – hace casi 500 años- la conquista de Tenochtitlan por un puñado de españoles y cientos de miles de aliados indígenas terminaría con el dominio del poderoso imperio azteca, y con ello empezaría el dominio español sobre nuestro país.
Lo mismo se repite años más tarde en el resto de nuestro continente. Los pueblos y naciones indígenas irían cayendo uno por uno bajo el dominio europeo, casi todos en y por las mismas circunstancias, la superioridad militar y tecnológica europea y el apoyo de algunos pueblos indígenas sometidos por otros pueblos indígenas. Lo que sigue lo sabemos todos el sometimiento a sangre, fuego, religión y enfermedades de los pueblos indígenas de toda nuestra América.

